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Afecta a 1 de cada 100 - 150 personas nacidas vivas. Su base genética justifica que puede haber más de un paciente celíaco dentro de una misma familia. Pueden padecerla tanto niños como adultos.
Existen numerosos síntomas que apuntan a una E.C. como: pérdida de apetito y de peso, diarrea crónica, distensión abdominal, alteraciones del carácter, a cualquier edad y retraso del crecimiento en el niño. A veces pueden existir otros síntomas como cólicos de gases.
También los síntomas pueden ser atípicos o estar ausentes, lo que dificultará la sospecha de E.C. y/o su identificación.
Para establecer un diagnóstico claro de E.C., es necesario realizar una biopsia intestinal y una vez que ésta confirma que el paciente es celíaco, puede comenzarse la dieta sin gluten.
Establecer un diagnóstico temprano puede evitar que se produzcan consecuencias negativas para la salud del celíaco.
Jamás debe suprimirse el gluten de la dieta de una persona que no haya sido previamente
Existen diferentes formas de presentarse la enfermedad tanto en niños como en jóvenes y adultos:
La E.C. puede estar asociada a otras enfermedades crónicas como diabetes, artritis reumatoide, estomatitis aftosa de repetición, algunos tipos de nefritis, anemia perniciosa o dermatitis
La D.H. es una afección de la piel en la que se produce erupción crónica caracterizada por grupos de vesículas, pápulas y lesiones semejantes a las urticarias, intensamente puriginosas y cuyos |